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Estimadas Leyendas del Baloncesto, os envío este correo dado que en el apartado de "opiniones" no está adaptado aún el espacio para la opinión libre.
Cómo de opinar se trata, yo voy a contar lo importante que ha sido en mi vida la sección de baloncesto del Real Madrid. Uno por el deporte en sí, el cuál he practicado y sigo día a día (yo soy uno de esos románticos que prefiere la ACB antes que la NBA) y dos, porque coincidió con una etapa dorada del baloncesto en España para los que nacimos en el 75.
No me hace falta exprimirme mucho el seso para recordar cuál fue el primer momento en el que recuerdo al baloncesto y al Real Madrid ir de la mano. Jugaba el Madrid contra el Maccabi (para no romper el recuerdo no quiero saber si me equivoco en el resultado o en algún dato) en Tel Aviv, y recuerdo que Corbalan, mi ídolo a partir de aquel momento, era al descanso máximo anotador (si no lo era al descanso, lo era al final o algo era....) El Madrid ganó al equipo de un Mike Berkowitz que curiosamente me caía simpático con sus muñequeras amarillas en los antebrazos. Era una época aquella en España, dónde las imágenes del exterior eran muy apreciadas para ver las profundas diferencias aún existentes en nuestro país. Aquel día empezó mi madridismo, tanto en baloncesto como en fútbol, pero siempre ha sido la sección de baloncesto la que me ha hecho vibrar más.
Corbalan, su suplente Velasco (creo que después se fue a jugar a Huesca), y si hago memoria hasta me sé el equipo por orden numérico. Wayne Robinson, Del Corral (no era mi favorito que digamos), Romay, el recién llegado Chechu Biriukov, Jackson, Fernando Martín, Corbalan, Rullan, Iturriaga...
Se ganaron ligas y copas, pasaron jugadores pintorescos como Larry Spriggs (portada de un Basketmania o un Mi Baloncesto con la frase "La gran esperanza blanca") En el otro lado, el Barça era prácticamente el único enemigo, Solazabal, Chicho Sibilio, Seara, Costa, De la Cruz, Norris, Epi, Wildjer (aquel armario canadiense). Aún tengo lágrimas en los ojos de aquella Copa del Rey en Valladolid perdida en el último segundo con triple de Solozabal.
El Madrid de Petrovic, la muerte de Fernando Martín, los inventos tipo George Karl, y aquel base blanco llamado Denis Nutt, que sólo hizo una jugada en el Torneo de Navidad, pasándose el balón por la cintura amagando el pase y entrando en bandeja. Wendall Alexis, ese alero espigado, Quique Villalobos, el Jordan español ( y un poco chupón incluso ahora con los veteranos), los robos al Estu (Antúnez, el primer base español que hizo trabajo de musculación), Rogers, Simpson, o aquel Madrid ya en horas bajas, que jugó un playoff en Málaga con Villalobos en plan crack metiendo 30 puntos, con Herrera y Ansley de pareja de foráneos. Después llegaron mejores tiempos y un poco de paz y éxito con el mejor de Europa después de Petrovic, Sabas. No me reía tanto desde que vi a Miguel Ángel Pou concursar en el primer concurso de mates ACB, hasta que vi a Sabas darle un cabezazo a uno del Coren Orense (Armstrong quizá?). Pasaron también ilustres como Anderson, aquel base americano de brazo torcido. Como ya me estoy liando, me he olvidado de Arlauckas y Ricky Brown, el gran Ricky de Atenas. Después vinieron años negros, fichajes extraños, Scariolo y Maljkovic, sacaron petróleo de dónde no había, porque el aroma de los 80, va a ser muy difícil recuperar con los comunitarios B, asimilados, etc. etc.
En definitiva, he jugado muchos años al baloncesto de base, gracias a Corbalan, y quería compartir este correo para dar las gracias a tantas tardes de glorias y sufrimientos.
Podría contar esto por capítulos, pero el mejor sin duda, el partido del OPEN Mc Donalds contra Boston!!!
(24 de Julio de 2006) Manuel R.P. Benalmádena Costa
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